Me alegra informarte de que fuiste de enorme ayuda al defender el Cuartel de Exterminatus, lo que contribuyó a que la batalla tuviese un final feliz. Por muchos ataques que mandase la Legión de la Llama, tú te mantuviste firme y mermaste sus fuerzas. No recuerdo la última vez que vi en un soldado tanto coraje en pleno asalto. Ojalá te hubieses quedado para unirte a nuestras filas.
Me atrevo a decir que la Legión de la Llama se lo pensará dos veces antes de lanzar el siguiente ataque.