Día 1: ¡Nuevo experimento y nuevo diario! Ceara está lista, ¡y hasta emocionada! Todos mis intentos anteriores fueron un fracaso, pero Ceara... Si alguien puede atravesar el velo, es ella. La he advertido de los posibles riesgos como hice con los demás, pero sigue más que dispuesta a intentarlo.
Me siento dividido. Ceara es la estudiante más brillante a la que he tenido el placer de enseñar. Su interés por aprender no se parece a nada que haya visto en los sylvari, ¡pero este avance podría cambiarlo todo sobre nuestra percepción del propio tejido mágico de Tyria!
Día 2: Ceara está en la unidad de aislamiento. Sus constantes vitales son estables y apenas hay movimiento. Ya es una inmensa mejora respecto a voluntarios anteriores, pero sigo inquieto. Como siga frotándome la oreja, me acabará saliendo un moratón. ¿Esto está mal? ¿Debería cortar por lo sano ahora que aún no le ha pasado nada?
Día 3: Las constantes siguen estables. Lleva unas cuantas horas retorciéndose, pasando por momentos de los gritos a las risas.
Todo genio tiene sus dudas. Momentos en los que se cuestiona la valía de sus objetivos y sus métodos. Quien diga lo contrario, o es un perturbado o un pésimo embustero. Esto no es como lo de Vorpp; yo no secuestré a mis sujetos ni los torturé. ¿Estoy demasiado apegado? ¿Me he metido demasiado en esto? Tal vez. ¿Se enfadaría Ceara conmigo si la sacara demasiado pronto? Por la Alquimia, necesito dormir.
Día 4: Sus constantes son erráticas en ocasiones, pero nada que no pueda corregir. Tengo la oreja izquierda magullada. He dormido apenas tres horas. ~~El sujeto~~ Ceara ha presentado episodios de agresividad e inestabilidad emocional continuada. Hay momentos en los que habla o grita como respuesta a algo. Ninguno de los participantes anteriores había llegado tan lejos.
¡Estamos a esto de lograr algo grande, estoy convencido!