Me reuní con los representantes de la Vigilia, la Orden de los Susurros y el Priorato de Durmand en la tumba de Aullido. No había ningún cadáver, lo que sí había era una multitud de larvas muertas vivientes. Alguien se ha llevado el cuerpo de Aullido y el amuleto de nigromante con el que lo enterraron, así que he decidido que voy a trabajar con una de las órdenes para averiguar quién lo hizo y asegurarme de que sufra por meterse con mi escuadra.