Tras regresar de la Niebla, Marjory solicitó mi presencia en la taberna Callejón sin Salida para ayudar a dilucidar el propósito final de Scarlet. Con la ayuda del emisario Vorpp, estudiamos minuciosamente las pruebas.
Scarlet —por aquel entonces, Ceara— había estudiado los tres institutos asura y atraído la atención de Omadd, que quería entender la naturaleza misma de la Alquimia Eterna. Omadd tomó a Ceara como ayudante y con el tiempo la usó para experimentar con una máquina especial de aislamiento mental. Al quedar esta con la mente expuesta a la red mágica de Tyria, algo encontró que la volvió loca. Con un nuevo nombre, Scarlet fue haciendo amigos y aliados entre las diversas facciones de marginados de toda Tyria, emparejándolos para su beneficio mutuo, pero también para el suyo propio. Estos grupos empezaron a sembrar el terror desde Ascalon hasta Kryta, mientras ella iba colocando sus sondas sin que prácticamente nadie se diera cuenta. Empleó información sobre líneas ley que consiguió con sus estudios en Rata Sum y durante su estancia con la Inquisa para reducir su lista de objetivos. Su manipulación de las caballeras mecánicas le dio la posibilidad de reforzar sus filas y de aplicar ingeniería inversa para modificar futuras versiones. Finalmente, Scarlet intentó la estratagema de colocar a la capitana Mai Trin en el Consejo del Capitán de Arco del León para debilitar el liderazgo y las defensas de la ciudad desde dentro. Mai Trin acabó fracasando, pero al juntarlo con el resto de pruebas contempladas —la acumulación de soldados, aeronaves y equipo por parte de Scarlet; las sondas que buscaban líneas ley; los asesinatos— llegamos a una conclusión alarmante: el siguiente objetivo de Scarlet Briar era Arco del León.