Guild Wars 2 Base de datos

Unas semanas más tarde me reagrupé con Marjory y Kasmeer en la cámara más recóndita de la torre. A pesar de haber podido despejar el camino hasta el corazón y tener así oportunidades de sobra de inyectar la antitoxina, la Torre de las Pesadillas siguió corrompiendo las Colinas Kessex con esporas tóxicas. Por más dosis que se inyectaran en el corazón, la torre seguía en pie. Marjory sabía que algo estábamos pasando por alto, ¿pero qué? Tomamos una pequeña porción de lo que quedaba de la antitoxina y la usamos para acceder a un laboratorio secreto cerca del inyector. Dentro hallamos varios dispositivos de la Alianza Fundida, la Alianza Tóxica y la Inquisa que debían de usarse para mantener la integridad del delirante artilugio de Scarlet. Pudimos extraer diversos materiales de estos dispositivos y, al combinarlos en la forja personal de Scarlet, creamos un compuesto mágico antibarrera. Inyectamos la mezcla nueva —junto a lo que quedaba de antitoxina— en el corazón de la torre. El nuevo compuesto hizo pedazos las defensas del corazón e hizo posible que la antitoxina hiciera efecto. La torre empezó a desmoronarse y Kasmeer se puso a conjurar un portal para que escapáramos, pero nos tendió una emboscada un pequeño escuadrón de miembros de la Corte de las Pesadillas que permanecían por la zona. Por suerte, Kasmeer logró finalizar el portal justo a tiempo y vimos cómo se derrumbaba todo desde la orilla del lago. Hoy asestamos un buen golpe a los planes de Scarlet, aunque, conociéndola... En fin, que tal vez solo hayamos conseguido enfurecerla más.