Guild Wars 2 Base de datos

A primera vista, la guarida de Scarlet no parecía más que un escondrijo alumbrado con velas, amueblado con sencillez y con papeles desperdigados por todas partes. Tras rebuscar un poco entre sus notas, hallé la contraseña de la consola tecnomágica del rincón. Al acceder a ella, proyectó una serie de mapas e imágenes móviles que supuse que ayudarían a averiguar la siguiente gran maniobra de Scarlet. Mientras cavilaba sobre las imágenes, los ojos se me fueron hacia una tosca e inquietante pintura de una gran bestia en el techo. ¿Era esa criatura una nueva obsesión suya? ¿Una pesadilla? ***