Naiko:
Bueno, vamos a pasar nuestra primera noche en Echovald en unas ruinas viejas y sucias. Mamá dice que mañana nos dirigiremos a la aldea de Mori, pero de noche los caminos no son seguros. Nos escoltará uno de los "Cernícalos". No sé por qué vinimos a este estúpido lugar si los caminos ni siquiera son seguros, pero tras el cierre de la panadería mis padres "tenían que irse sí o sí de Nueva Kaineng".
Me da que simplemente quieren lo que no tienen, y que lo que pasa es que sienten nostalgia de cuando eran polluelos que iban picoteando por ahí con pétalos en las plumas o algo así. Creo que se darán cuenta de lo geniales que son las baterías de jade cuando lleven unos cuantos meses haciéndolo todo a mano, pero mientras tanto yo me tengo que quedar aquí.
Buf. Esto es una estupidez, Naiko. Ya os echo de menos a ti y a todos los demás. Porfa, porfa, porfa, escríbeme y dime qué pasa al final de "Tal para cual".
Vale, eso es todo por ahora. Supongo que la próxima vez escribiré desde nuestro "nuevo hogar en los árboles". Qué bien.
—Roo