Guild Wars 2 Base de datos

Tan pronto Kuongsang oyó al emperador lamentarse en los aposentos de su hija, supo que algo se había torcido sobremanera. Había mandado acabar con tantas vidas aquella tarde que, si el ritual había fracasado... Su muerte fue dolorosa y cruenta, pero quería sentir aquel dolor mientras la culpa le ardía en sus entrañas. Quería sufrir. Quería padecer. Cuando Kuongsang despertó junto a los otros celestiales, ya había aceptado su destino. Padecería su propia muerte un millar de veces y seguiría allí hasta que apareciese otra alma igual de desesperada.