Nos reunimos en Piedra Arbórea para reflexionar sobre la muerte de Soo-Won y las implicaciones del fin del ciclo de los dragones. Esperábamos que Aurene pudiese ocupar el lugar de los dragones ancianos caídos y proporcionar la estabilidad que tanto necesita la magia de Tyria; pero, si algo he aprendido en estos últimos diez años, es que en Tyria las cosas nunca salen como esperas, así que es mejor no esperar nada y estar preparados para cualquier cosa. Aunque puede que tengamos un respiro por fin.
Todavía sentimos la pérdida de Soo-Won, y eso tardará en pasar, pero la mayor parte de mis amigos parecen optimistas ante el futuro. Cantha se enfrenta al gran reto de sustituir a Soo-Won como fuente de la energía de jade, pero Joon, Taimi, Yao y muchas otras grandes mentes del país ya están abordando el problema. Kasmeer y el resto de nuestros amigos con habilidades políticas siguen muy atareados negociando nuevas alianzas, ya que las conversaciones se frenaron en seco cuando una amenaza apocalíptica se convirtió en nuestra prioridad.
También parece que tendremos una nueva agencia de detectives privados formada por Rama, Marjory y, sorprendentemente, Iván y Gorrik. Para los demás, a los que tanto nos gusta ir por ahí cazando dragones, el futuro no está tan claro. ¿Qué será de la Guardia de la Eternidad ahora que no hay nada que guardar? Supongo que ya se irá viendo.
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