*Prólogo del investigador Hui*
Dicen que creer en los dioses "pasó de moda" tras el Desastre de Zhaitan; aunque, si bien es cierto en algunos casos (posiblemente la mayoría), la creencia en las deidades "humanas" crece de forma evidente en las comunidades menos favorecidas. Mis propios abuelos (fallecidos ya hace mucho) eran devotos de Dwayna. Aunque ambos eran supervivientes del Desastre de Zhaitan, ninguno de los dos abandonó jamás su fe.
Ni siquiera cuando se les presentaban pruebas indiscutibles de la existencia y la "benevolencia" de Soo-Won renunciaban a adorar lo antiguo, lo que les era familiar.
Ante experiencias tan duras como el Desastre de Zhaitan, puedo imaginar por qué algunos se aferrarían a lo conocido. Todos lo hacemos en tiempos de grandes conflictos. En este libro, entrevistaré a individuos de toda Cantha en un intento de recabar una interpretación general de la fe en el imperio, estudiar su vínculo con el trauma y formular una hipótesis sobre la razón de que tantos crean aún en los dioses de antaño.