Cada día nos aproximamos más y más a la corrupción. Siento su poder oscuro lamiéndome los labios, tentándome a acercarme cada vez más...
Ankka ha decidido que soy un recurso "esencial" para sus objetivos. Podría haber existido un mundo en el que trabajáramos con ella y los Filoetéreos, en vez de contra ellos, en un esfuerzo común por cambiar el curso de la historia... pero me temo que ya casi es hora de acabar con ella. Dada la histeria que se ha desatado por toda la nación, se me reconocerá como a una salvadora... ¡Una diosa! Y pienso disfrutar de cada momento.
Son ratas ignorantes. Todos y cada uno de ellos.