No sé cómo agradecerte la ayuda que nos has prestado en el Pico Dostoiev. Ahora estamos sobradamente abastecidos de mineral refinado, y, además, los draga han dejado de interferir con la explotación de la mina. Al final, va a resultar que no es necesario un ejército para acabar con los draga... ¡Nos basta contigo! Sea como fuere, es hora de descubrir los secretos de este mineral. ¡Sigue así!