Guild Wars 2 Base de datos

Capítulo 10 Svanhild no podía ignorar la sensación que surgía en su pecho al ver a Bruna saltando de piñata en piñata, con zhaitamelos cayendo por todas partes como una lluvia de dulce y sensual confeti. Todo en Bruna era perfecto: sus ojos tenían el tono del kralkachocolate más intenso, sus músculos eran fuertes como el mejor jorcamelo... Ay, lo que daría Svanhild por un buen jorcamelo. "Hum. Es bastante guapa, ¿a que sí?". Svanhild volvió de repente a la realidad de Hoelbrak cuando Karenina tomó su mano en su garra. Su Karenina, por quien había sacrificado tanto, a quien jamás traicionaría ni por todos los jorcamelos del mundo. Pero Karenina rio y dijo: "No te preocupes, no me he puesto celosa. El amor, como el dulce, ha de darse con libertad". Cuando subió el volumen de la música, adoptó una pose dramática y proclamó: "¡Amantes del mundo, uníos! No tenemos nada que perder... salvo la ropa".